El Burgos CF afrontaba la trigésima jornada de LaLiga HyperMotion visitando a la SD Eibar en Ipurua con la intención de derrocar al mejor equipo local de la categoría.
El partido arrancó con ambos equipos disputándose el esférico y alternando posesiones, aunque sin terminar de inquietar a ninguno de los dos porteros. De hecho, esa fue la línea general de una primera parte sin goles en la que primaron los duelos individuales y en la que apenas hubo ocasiones de peligro.
La segunda parte empezó con dos grandes ocasiones para el Burgos CF. En la primera, Lizancos remató un balón en el segundo palo, aunque algo escorado, y se topó con Magunagoitia en el 50'. Cinco minutos más tarde, Iñigo Córdoba tuvo el gol en sus botas en un mano a mano en el que su disparo se marchó alto por poco.
Pasada la media hora del segundo acto, Ramis decidió dar entrada a Mollejo y a Fer Niño para darle un aire fresco al equipo en sustitución de Appin e Iñigo Córdoba.
Pasaban los minutos y el Eibar empezó a apretar, obligando al Burgos a replegar y achicar agua y dejando para las acciones más destacadas del partido un paradón de Cantero en el 79'.
Ya en el minuto 86', Ramis decidió dar entrada a Brais por Curro con el objetivo de apuntalar la defensa. Finalmente, el resultado no se movió y el Burgos CF sacó un punto muy valioso en uno de los campos más complicados de la categoría arropado por los más de 400 blanquinegros presentes en Eibar.